Esta Ley otorga beneficios tributarios a las empresas que donan dinero para financiar proyectos dirigidos a personas en situación de pobreza y/o con discapacidad.Estos aportes pueden marcar la diferencia en la vida de miles de personas que viven en situación de vulnerabilidad; niños y niñas, adolescentes, hombres y mujeres, adultos mayores, familias, comunidades y organizaciones sociales, en ámbitos tan relevantes como la educación, inserción laboral, prevención de conductas violentas, de drogas y alcohol, favoreciendo la construcción de una sociedad más inclusiva, con oportunidades reales para todos y todas.